Fobia social

Buenas tardes, mucho gusto: Tengo mi niño de 11 años, él es un niño que no tolera bromas pesadas en el colegio pero lo preocupante es que cuando se molesta se ofusca demasiado, estalla muy rápido al punto de no controlar su ira y en consecuencia tiende a temblar , asumo que de los nervios ó la cólera e impotencia. Me preocupa mucho que está sucediendo con él, al inició lo lleve a distintos psicólogos que me dijeron que debería llevar terapias de control, aún así la vedad no han ayudado mucho, deja de gritar y levantar la voz pero no puede controlar su ira. No sé si todo lo comentado tenga que ver con algo neurológico. Por favor quisiera su ayuda , me siento angustiada por no saber que hacer.

17 respuestas


Para el caso que Ud. explica, donde las terapias conductuales individuales ya no han sido suficientes, le recomiendo cambiar el enfoque. Quizá en la familia hay factores de stress que inciden sobre la tolerancia a la frustración del niño o sobre su sensación de impotencia. Para eso le recomiendo empezar por una evaluación y terapia familiar y, poco a poco, ir pasando a trabajar con el niño. Él tiene 11 años, no les recomiendo demorar mucho pues pronto llegará a la pubertad y será más difícil el trabajo (aunque no imposible). Le ruego asegurarse que el especialista tenga experiencia o certificación en psicoterapia familiar. Muchos dicen estar preparados pero, en realidad, no han tenido mucha experiencia en trabajo con familias.

Consigue respuesta gracias a la consulta online

¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.


Concuerdo con el colega, y recomendaría una buena evaluación psicológica,ver a los padres. Y no esperar que empiece la adolescencia.


Nunca está demás una revisión médica previa, cuando hay ídnices psicofisiológicos a pico dificulta el buen pronóstico de la Psicoterapia, el detalle de los temblores es muy particular, no todos cuando nos enojamos temblamos. También cuando vaya a consulta médica psiquiátrica y psicológica tenga a la mano si es posible una lista de situaciones que posiblemente causaron que se enoje.


Buenas tardes. Por los síntomas no descartaria un examen neurológico. Pero se hace necesario tambien un espacio psicoterapeutico con un especialista. ¿Qué podrá haber detrás de esa ira? Habría que explorar diferentes razones, como ya dije, sin dejar de lado las orgánicas. Las relaciones del niño a su alrededor, todo el contexto es importante. Saludos


Hola, aunque estoy de acuerdo con mis colegas, yo pediría opinión de un neuropediatra, hay algunos problemas Conductual es que ellos diagnostican y que podrían ayudar a tu niño, sin dejar de lado la terapia psicologica


Buenas noches, es importante que pueda asistir a terapia psicológica y se pueda hacer un análisis contextual para identificar si es que las las conductas surgen en respuesta desproporcional al estímulo o efectivamente hay una respuesta que guarda relación. Asimismo, es fundamental que identifique qué son las "bromas pesadas" y qué significado tienen para su hijo. Es posible que su hijo esté siendo víctima de bullying y esto lo esté afectando.


cuando hablamos de terapia infantil yo sugiero ver un poco mas detrás de la conducta desbordada y hostil, es decir, tendría q descubrirse que factores son los que intervienen en la poca tolerancia del niño. puede ser su percepción del entorno social (y como interpreta las bromas), el clima familiar y posibles problemas de vinculación, entre otros. sabiendo eso se puede realizar un apoyo mas completo y desarrollar lo que el menor en verdad necesita


Entiendo tu situacion y comprendo como te puedes sentir. yo he vivivo una situacion parecida pero quiero decirte que tiene un buen pronostico cuando se comienza a tiempo. Es cuestion de evaluar al niño y conversar con los padres para poder tener ciertas directrices o formar de crianza para trabajar en equipo. Asi si se van a lograr grandes resultados y estaras mas tranquila.


Hola Además de la evaluación psiquiátrica y acudir a terapia, yo te recomendaría trabajar en casa a través de juego de roles, en donde tu harías el papel de uno de los compañeros que lo están fastidiando, y luego al revés, el haría el papel de uno de los compañeros que lo fastidian. De eso modo puede ir desarrollando recursos, como interpretar las cosas de maneras distintas, y tomar las cosas con humor.


Concuerdo con mis colegas, como todos han mencionado es importante por un lado la evaluación exhaustiva en todas las áreas como: familiar, emocional, conductual, rasgos de personalidad y también médica. Siempre es bueno primero la prevención antes que la intervención. Te felicito porque te estás dando cuentas que tu niño está teniendo dificultades en su desarrollo socioemocional, y estás interesada en apoyarlo, no permitas que esto siga avanzando, la salud mental es muy importante y lo que no queremos es que esto más adelante tenga repercusiones en su vida adulta, así que la psicoterapia con un especialista te ayudará mucho a por un lado a uds los padres y por a otro lado a tu hijo a nutrirse de técnicas y herramientas con las que puedan a hacer frente a la situación por la que está pasando, un abrazo enorme, bendiciones.


Concuerdo con mis colegas. Es importante la opinión de un neuropediatra. Continuar con la terapia psicológica es importante. Te recomendaría también solicitar un servicio de asesorías en crianza, te podrán brindar muchas herramientas que podrán sumar a lo que realice dentro de terapia tu hijo. Saludos


Hay que considerar también que su hijo está pasando por cambios psicológicos propios de la pubertad y adolescencia, asi que ello probablemente haga que los síntomas se acentúen más, por lo que requiere de acompañamiento psicológico, especialmente en esta etapa de desarrollo donde suelen cuestionarse mucho más y eso aumenta los niveles de impulsividad e irritabilidad, claro esta que hay que descartar otros diagnósticos.


Hola, muchas gracias por tu confianza al compartir lo que están viviendo tú y tu hijo. Entiendo profundamente tu preocupación, como madre o padre, ver a un hijo pasarlo mal sin saber cómo ayudar puede ser una experiencia desgastante y dolorosa. En consulta, abordaría su caso desde una mirada comprensiva y adaptada a su edad, explorando no solo sus conductas, sino también cómo interpreta lo que vive en el entorno escolar y familiar. Es importante reconocer que esa intensidad emocional que manifiesta no es un simple “mal carácter”, sino una expresión posiblemente relacionada con dificultades en la regulación emocional y el manejo de la frustración. Trabajaremos juntos en varias áreas: - Identificar los detonantes de sus reacciones para entender qué ocurre antes, durante y después de cada episodio. - Brindarle estrategias concretas y prácticas para gestionar la ira y canalizarla sin sentirse abrumado ni culpable. - Incluir a la familia, con pautas claras para responder de manera constructiva ante sus emociones. - Si en algún momento detectamos indicadores que ameriten evaluación neurológica, te orientaría adecuadamente para que no sigas este camino sola. Este acompañamiento no solo está enfocado en disminuir la intensidad de sus reacciones, sino en fortalecer su autoestima, dotarlo de recursos emocionales y crear un espacio donde se sienta seguro y comprendido. Te invito con mucho gusto a agendar una consulta. Estoy aquí para ayudarte a comprender lo que está ocurriendo y para que, juntos, podamos construir nuevas formas de afrontar esta etapa. Estoy a tu disposición.


La ira se considera una emoción normal pero pasa a ser patológica cuando es muy intensa, descontrolada o recurrente. Puede estar influida directamente por el cerebro, la biología y lo social. Descartar que no exista ningún factor neurológico puede ser útil.


Hola, respecto a lo mencionado y el apoyo psicológico recibido hacia el menor. habrá que indagar cuántas terapias a recibido, habrá sido constante y toda modificación de conducta es con apoyo de los padres, para obtener mejores resultados


Buenas tardes. Entiendo su preocupación, especialmente porque parece que han intentado buscar ayuda anteriormente y sienten que el problema persiste. Por lo que describe, me llama la atención que su hijo no solo se enoje, sino que experimente una reacción emocional muy intensa cuando se siente molestado o expuesto a determinadas situaciones. El hecho de que llegue a temblar sugiere que su cuerpo entra en un estado de activación muy elevado, como si estuviera respondiendo a una amenaza o una situación que le resulta especialmente difícil de tolerar. Es importante señalar que la ira muchas veces no es la emoción principal, sino la forma en que se manifiestan otras emociones más profundas, como la vergüenza, la sensación de injusticia, el miedo, la frustración o sentirse herido. Por ello, trabajar únicamente el "control de la ira" no siempre es suficiente si no se comprende qué está ocurriendo emocionalmente detrás de esas reacciones. También sería importante explorar con más detalle cómo son esas bromas en el colegio, si existe una historia de burlas, rechazo, dificultades sociales, sensibilidad emocional elevada o alguna condición del neurodesarrollo que pueda estar influyendo en la forma en que interpreta y responde a estas situaciones. Respecto a su consulta sobre una posible causa neurológica, no necesariamente estamos frente a un problema de este tipo. Sin embargo, cuando las dificultades son persistentes, generan mucho malestar o afectan significativamente el funcionamiento del niño, puede ser recomendable una evaluación integral que permita descartar o identificar cualquier factor emocional, conductual o neuropsicológico relevante. Mi recomendación sería buscar una evaluación más amplia que ayude a entender el origen de estas reacciones y no solo sus manifestaciones externas. Comprender qué le ocurre suele ser el primer paso para ayudarlo de manera efectiva. Tengo un centro de terapia psicológica llamado SEREN Psicoterapia Integral, donde contamos con psicólogas especializadas en niños y adolescentes. Trabajamos desde una comprensión profunda de las emociones y del contexto de cada niño, por lo que estaríamos encantados de orientarla y ayudarla a encontrar el abordaje más adecuado para su hijo.


Buenas noches. Comprendo su preocupación; ver a un hijo sufrir y perder el control de sus emociones puede ser muy angustiante para cualquier padre. Por lo que describe, sería importante realizar una evaluación integral para comprender qué está originando estas reacciones, ya que pueden estar relacionadas con dificultades en la regulación emocional, experiencias de estrés, problemas del neurodesarrollo u otras condiciones que requieren una valoración clínica. No es posible establecer la causa por este medio. Si las intervenciones realizadas hasta ahora no han dado los resultados esperados, sería recomendable una reevaluación con un psicólogo infantil y, de ser necesario, una valoración por neuropediatría o psiquiatría infantil para descartar otras condiciones y definir el tratamiento más adecuado. Mientras tanto, procure evitar etiquetarlo como un niño “iracundo” o castigarlo cuando pierde el control. Es más útil ayudarlo a identificar sus emociones, enseñarle estrategias para regularse y trabajar de manera coordinada con la familia y el colegio. Con una evaluación adecuada y un tratamiento individualizado, es posible mejorar significativamente el manejo de estas dificultades y favorecer su desarrollo emocional.

Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.