Tengo 22 años vivo con mis padres, mi hermana mayor y mi hermano menor(16 años). Mi pregunta es sobr
Tengo 22 años vivo con mis padres, mi hermana mayor y mi hermano menor(16 años). Mi pregunta es sobre mi hermano menor, él es muy rebelde, esta en el último año del colegio, faltan semanas y aún no sabe que estudiar, en mi familia estamos preocupados, pues lo vemos rebelde y no tiene intención de buscar algo para su futuro, para jugando en el celular y no hace nada más, deberiamos llevarlo al psicologo?, estoy preocupada, a veces siento que puede sentir mucha presión de parte de la familia.
12 respuestas
Qué gusto tu preocupación por tu hermano, a esa edad todos nos hemos sentido perdido muchas veces y lo que hemos necesitado es de personas sabias que nos puedan orientar, si tu preocupación es por lo que realizará despues del colegio, te recomendaria el Programa de Orientación Vocacional para que lo pueda guiar sabiamente y si tambien te preocupa el bienestar emocional de tu hermano seria Acompañamiento Psicológico en esta tan vulnerable que es la adolescencia, ambos servicios los brindo de manera virtual o presencial, encantada de poder acompañarlos en este proceso, bendiciones.
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si que lo evaluén creo que dentro de otrass cosas no tiene sentido de propósito y por ello juega mucho video juego para calmar la ansiedad
Llevarle al psicólogo ayudará mucho en sus discernimiento vocacional para su elección de carrera. También será necesario que los papás reciban pautas para el manejo de su conducta y poder lidiar con la conducta rebelde que presenta.
Agradezco tu confianza al compartir tu preocupación. La adolescencia es una etapa compleja y es normal que tu hermano muestre cierta rebeldía. Sin embargo, su falta de interés por el futuro y el uso excesivo de videojuegos podrían indicar una necesidad de apoyo adicional. Un psicólogo podría ayudarlo a comprender las razones detrás de su comportamiento y a encontrar un camino que lo motive. Como familia, es importante que lo escuchen, lo apoyen y lo ayuden a explorar diferentes opciones profesionales. La psicoterapia complementaría este apoyo y podría facilitar su proceso de toma de decisiones.
Buenas estimada, comprendo lo que estás viviendo y gracias por compartirlo. Esta puede ser una situación difícil de aceptar a la que ya se acostumbraron, pero pareciera que tu hermano no tiene motivación por la vida, o tiene conductas orientadas a valores muy bajas. En otras palabras, está presentando un problema de conducta relacionado al ámbito de motivación y además dejándose llevar por estímulos fuertes (como el celular). Te aconsejo que lo lleves al psicólogo lo antes posible para que puedan evaluarlo de manera completa, descartar si esta rebeldía nace de él, o es una copia de sus compañeros, o si lo ha visto y aprendido en alguna parte. Te recomiendo agendar una entrevista inicial conmigo para poder apoyarte en tu caso. Saludos
Hola, la mejor decisión e inmediata es llevarlo al psicólogo para recibir la orientación necesaria al menor y a la familia. Un adolescente no se convierte rebelde de un momento a otro, es un proceso de a pocos al punto que se perdió el control de la situación. Mientras más se siga dejando pasar este problema, la situación se agravará más. Es momento de actuar.
Gracias por compartir esto. Lo que estás haciendo —preocuparte desde el cuidado, no desde el juicio— ya es un gran paso como hermana. Te felicito por eso, porque no es fácil mirar con cariño lo que a veces aparece como rebeldía. ¿Por qué un chico de 16 años puede parecer tan desinteresado? ¿Te ha pasado sentirte saturada cuando todos te dicen lo que deberías hacer? Ahora imagina eso con la mente de un adolescente que aún no sabe quién es ni qué quiere. A esa edad, muchos chicos no solo están lidiando con cambios hormonales y emocionales intensos, sino también con una presión muy fuerte por decidir “el rumbo de su vida” cuando, en realidad, todavía están construyendo su identidad. Lo que puede parecer “rebeldía” a veces es una forma de decir “estoy confundido, no sé cómo manejar esto”. ¿Llevarlo al psicólogo? Sí, pero con enfoque y cariño Llevarlo al psicólogo puede ser muy útil, no porque esté “mal”, sino para ayudarlo a: Explorar sus intereses con calma. Manejar la presión familiar sin que eso lo bloquee. Desarrollar habilidades de autoconocimiento, motivación y planificación. Lo ideal sería que acuda a un psicólogo clínico o un psicólogo educativo con enfoque en adolescentes. También sería bueno que tenga formación en terapia contextual o de tercera generación, porque lo ayudará a conectar con lo que realmente le importa, sin forzarlo ni sermonearlo. ¿Y cómo pueden ayudar ustedes como familia? Aquí van algunas recomendaciones muy prácticas que puedes compartir también con tus padres: Hablen con él desde la curiosidad, no desde la exigencia. En lugar de “¿Qué vas a estudiar?”, prueben con: “¿Hay algo que disfrutes hacer o aprender últimamente, aunque sea por ratos?” Eso abre la puerta al diálogo en lugar de activar su resistencia. Valida su confusión. Decirle cosas como: “Sabemos que no es fácil elegir algo a tu edad, y no estamos aquí para presionarte, sino para apoyarte a explorar opciones” le baja las defensas. Fijen pequeños objetivos juntos. Ejemplo: investigar 2 opciones de carreras esta semana, ver un video vocacional, asistir a una charla. A veces no se trata de falta de interés, sino de que no sabe por dónde empezar. Limiten, pero no satanicen el uso del celular. No se trata de quitarlo bruscamente, sino de ayudarlo a usarlo de forma equilibrada. Pueden establecer momentos sin pantallas, pero también ayudarlo a encontrar canales educativos, de carreras o de desarrollo personal que le interesen. Eviten las comparaciones. Frases como “tu hermana ya sabía lo que quería”, “mira tus primos” solo generan más desconexión. Exploren si hay otros indicadores emocionales. ¿Se aísla mucho? ¿Está irritable o triste? ¿Tiene problemas de sueño o alimentación? Si observas algo así, sí es muy importante que lo evalúe un psicólogo, porque podría haber algo más profundo (ansiedad, apatía, baja autoestima, etc.). Un mensaje para ti como hermana Tú puedes ser una figura puente: alguien con quien él no se sienta presionado, pero sí acompañado. ¿Y si tú fueras la persona que más lo ayuda a encontrar su rumbo, no dándole un mapa, sino caminando a su lado mientras él lo dibuja? Tú sola no tienes que resolverlo todo, pero ya diste el primer paso al querer comprenderlo. Ahora el siguiente paso es buscar ayuda profesional que le ofrezca un espacio seguro donde pensar, sentir y decidir. Estoy aquí si quieres que te ayude a orientar esa búsqueda o preparar ese primer acercamiento a la consulta. ¿Te gustaría?
Si puedes llévarlo al psicólogo para que lo aconseje y lo Oriente y que le tome un test vocacional eso le ayudará a elegir una carrera que le guste y que le agrade, ojo hay que tomar medidas y límites y tiempo para ciertos aparatos electrónicos todo no es juego , hay que darse tiempo para todo.
Buenas tardes: Según describe hay rebeldía, falta de motivación y alta dependencia al dispositivo celular. Un profesional de la salud mental podría evaluarlo de manera precisa y guiarlo. Espero le sea útil.
Entiendo tu preocupación; puede ser difícil ver a tu hermano así. Una forma de apoyarlo es abrir conversaciones sin presionarlo, preguntarle por sus intereses y escuchar lo que siente. También pueden acordar pequeños pasos juntos, sin sobrecargarlo. Si sienten que la situación sigue generando estrés o conflictos, buscar orientación psicológica puede ser útil para toda la familia.
Buenas tardes. Me parece muy valioso que te preocupes por tu hermano y que, antes de etiquetarlo como "rebelde", también te preguntes si podría estar sintiendo presión por parte de la familia. Esa mirada demuestra que estás intentando comprender lo que le ocurre, y no solo corregir su conducta. Hubo una frase que considero especialmente importante: "faltan semanas y aún no sabe qué estudiar". Aunque esta situación puede generar preocupación, también es cierto que muchos jóvenes llegan al final de la etapa escolar sin tener completamente definido su proyecto de vida. Lo importante es comprender por qué le está costando tomar una decisión. Desde la psicología sabemos que la falta de motivación puede tener orígenes muy distintos. En algunos casos se relaciona con la incertidumbre propia de la edad; en otros, con ansiedad, síntomas depresivos, dificultades de atención, miedo a equivocarse, conflictos familiares o simplemente con no haber descubierto aún aquello que realmente les interesa. Por eso, antes de concluir que se trata de rebeldía o desinterés, conviene explorar qué está ocurriendo. Considero que una evaluación psicológica podría ser de gran ayuda, no porque necesariamente exista un problema psicológico, sino porque permitiría conocer cómo se encuentra emocionalmente, cuáles son sus intereses, cómo está afrontando esta etapa y qué factores podrían estar influyendo en su falta de iniciativa. En ocasiones, una orientación vocacional también forma parte de ese proceso y puede ayudarle a tomar decisiones con mayor seguridad. Me gustaría hacerte una pregunta: cuando tu familia habla con él sobre su futuro, ¿él expresa que no sabe qué quiere, evita el tema o simplemente responde con enojo o indiferencia? Esa diferencia suele aportar información importante para comprender lo que está viviendo. Lo positivo es que todavía está en una etapa en la que puede descubrir sus intereses y construir su proyecto de vida. Lo más útil suele ser acompañarlo con diálogo, escucha y orientación, evitando que la preocupación familiar se convierta, sin darse cuenta, en una fuente adicional de presión. Si consideran oportuno buscar apoyo profesional, con gusto puedo acompañarlos. Una evaluación psicológica permitirá comprender qué está ocurriendo, orientar a tu hermano de acuerdo con sus características personales y brindar también herramientas a la familia para acompañarlo de la mejor manera en esta etapa de su vida.
Hola, es comprensible que estén preocupados. A los 16 años muchos adolescentes aún no tienen claro qué quieren estudiar, y eso, por sí solo, no indica un problema psicológico. Sin embargo, cuando además se observa desmotivación persistente, desinterés por el futuro, aislamiento o un uso excesivo del celular que interfiere con sus responsabilidades, sí es recomendable explorar qué está ocurriendo. Es importante evitar interpretar su conducta únicamente como "rebeldía". En ocasiones, detrás de estas actitudes puede haber ansiedad, desánimo, temor a equivocarse, baja autoestima o una sensación de sentirse sobrepasado por las expectativas familiares. Cuanta más presión percibe un adolescente, más probable es que responda evitando el tema o mostrando oposición. Llevarlo a una evaluación psicológica puede ser una muy buena decisión, no porque necesariamente tenga un trastorno, sino porque le ofrecerá un espacio neutral donde pueda expresar lo que siente sin sentirse juzgado. El objetivo no sería obligarlo a decidir una carrera, sino comprender qué está dificultando ese proceso y ayudarlo a desarrollar herramientas para afrontar esta etapa. Mientras tanto, les recomendaría intentar conversar con él desde la curiosidad y la escucha, en lugar de centrarse únicamente en exigir respuestas. Preguntas como: "¿Qué es lo que más te preocupa de pensar en tu futuro?" o "¿Hay algo que te gustaría intentar y aún no te animas?" suelen abrir más el diálogo que insistir en que ya debe decidir. Una intervención temprana puede prevenir que esta situación se prolongue y ayudar a que tome decisiones con mayor seguridad y confianza.
Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.





